"Es (este) un transcurrir del tiempo en el que apenas puedo mínimamente intentar poner algún matiz acá y allá."
No digo que no pase de toda la vida, pero sí que cada vez uno toma un poco más de conciencia de eso, no?
Sí, es la clásica.
Niñez, adolescencia y (ponele) juventud eternas, madurez y de ahí en más pasa un suspiro y... puf.
Porsupollo, el tema común es ¿qué se hace entonces?
Hay alguna que otra opción, pero en mi caso:
Gimnasio (tranqui, nada de locura hipertrófica ni huevadas de ese estilo, soy un +40 largo y tendido);
Estudiar (me anoté en la Licenciatura de Administración de Empresas en UTN);
Meterme en un seguro de retiro (mi jubilación como docente -no falta tanto- no va a ser milagrosa y está complicado salir del rubro con cierta perspectiva de tranquilidad);
Viajes (puede haber algo en puerta);
Ir a recitales (tengo pendiente Lacuna Coil el 12 de marzo y Angra el 29)...
Queseyó, visteS?
Uno hace lo que puede con lo que tiene.
Pd 1: Sí, 45 a la vuelta de la esquina.
Pd2: Cambiando de tema (o no)... si ud. se lo pregunta... no, no me olvidé.
"Entre otras cosas, escribo para que no suceda lo que temo;
para que lo que me hiere no sea; para alejar al Malo. Se ha dicho que el
poeta es el gran terapeuta. En este sentido, el quehacer poético
implicaría exorcizar, conjurar y, además, reparar. Escribir un poema es
reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos
heridos."
Entrevista a Alejandra Pizarnik de Martha Isabel Moia, 1972
Estoy pensando que -por ahí - no tengas el celu a mano.
Rinnnn.
Suena el timbre.
Una tercera vez, como tantas otras.
Estoy pensando que es raro, pero puede pasar que estés lejos.
Rinnnn.
Suena el timbre.
Una cuarta vez, como tantas otras.
Estoy pensando que muy probablemente esté silenciado el celular.
Salta el contestador.
No dejo mensaje, se que no los escuchás.
Pruebo al día siguiente. Misma serie.
Y al otro,
y al otro,
y al otro.
Y finalmente, luego de varios intentos... alguien atiende. No reconozco la voz.
- ¿Quién es?
- Hola, quiero hablar con Mary, mi madre.
- No
sé quién es, este número lo tengo hace unos días. Me dieron la línea
con el celular, es un poco viejo pero funciona. Ahora que lo pienso, me
dijeron que era de una señora que falleció hace poco.
Quizás no debiera (re)empezar con esto, pero es lo que mi cabeza y mi cuerpo y mis manos -mas no mi voz- permiten. El volcar algunas ideas en algo parecido a un texto -quizás (sí, otra vez quizás) bastante incongruente pero texto al fin y al cabo- creo es una forma de mostrar y mostrarse que aún en un mundo de imágenes existe la necesidad de las palabras.
Hoy estoy sin voz -en forma dolorosamente literal - , por lo que me aboqué un rato a leer "Facundo" de Sarmiento. Él, entre (muchas) otras cosas, habla de la necesidad imperiosa de escribir, de expresarse, aún a sabiendas de las consecuencias de sus publicaciones.
Por supuesto no le llego ni a los talones, pero sí de vez en cuando necesito que tal o cual cosa salga de esa voz interna y quede en texto aunque sea por un rato.
Tremendo año. No, no me refiero a lo deportivo que todos sabemos (tenía 6 años cuando la última), sino a lo mío, en lo que yo efectivamente tuve algo (o parte / todo) que ver.
Este año tuve muchos cambios laborales.
Arranqué laburando (mejor dicho, ya venía) como preceptor suplente de secundaria (media) en el Acosta, donde a nada de comienzo del año quisieron que trabaje en Secretaría, haciendo papeleo (pases, colaborar en títulos, ingresos, mesas de exámenes y demás yerbas). Hacía rato que tenía ganas de dejar de cuidar cursos y pasar a lo administrativo, más cercano a lo mío. En paralelo fuí realizando concursos para terciario (es decir, en los profesorados) como bedel, obteniendo diferentes (y realmente disímiles) resultados como para unos ser 2do, 5to y otros 11vo (posta) en un mismo puesto. Eso muestra un tanto las diferencias de criterios al evaluar.
Como también hay que comer (ponele), entre medio metí suplencia en el Otto Krause . Duró NADA.
Me echaron? Nada de eso.
Salió uno de los cargos de Bedel como interino en la ENS 6. Se acuerdan el que dije que quedé 11vo? ESE.
Todo muy lindo, pero trabajaba de 18 a 22 e incluía sábados (...). Un tiempo está bien pero no para siempre.
Esto fué en junio. Es decir, al llegar a vacas de invierno seguía con el Acosta pero cambié lo del Krause a la mañana por la noche (+ sábados) en la ENS 6.
Agosto: Vuelta de vacas... me llaman de la ENS 10 (acá había quedado 2do) para lo mismo que la ENS 6 pero a DOS cuadras de casa y sin sábados. No hay mucho para definir ahí. Resumen Agosto: (Omnipresente) Acosta + ENS 10.
Y ESTO NO QUEDÓ AHÍ.
En octubre me llaman de la ENS 1 para trabajar con ellos. Reeeesulta que pidieron el listado de concurso de otra escuela y de ahí salí. por suerte era donde estaba segundo, así que todo bien. Bedel interino pero a la mañana. Combo completo. CHAU Acosta! Además se empezó a complejizar la relación con algún compi y antes que pase a mayores, "gracias por la magia".
RESUMEN (Ahora sí): Al día de hoy, pasé de tener un solo cargo suplente en media a dos cargos interinos en terciario. Viene compleja la relación entre el ministerio de educación de la Ciudad y los profesorados, pero por lo pronto la cosa viene relativamente estable. Ya veremos.
Uno no tiene las bolas de cristal ni de plomo ni al plato (bah, a veces estas últimas sí) , y como vimos todo puede cambiar en un tris tras. Ahora... quedarse sentado? Ni a palos.
Sigo capacitándome, la idea es estudiar gestoría, terminar la ciudadanía gringa de una vez, quizás viajar... paso a paso.
También retomé amistades que hacía mucho no veía por una cosa u otra, me afanaron el celu, pude ver a Nightwish (dos años después de lo previsto pero pandemia) y así varios etcétera.
(Romeo entra sin ser visto en el palacio de los Capuleto. Julieta aparece en una ventana)
Romeo:- ¡Silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta, el sol! ¡Surge, esplendente sol, y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura! ¡No la sirvas, que es envidiosa! Su tocado de vestal es enfermizo y amarillento, y no son sino bufones los que lo usan, ¡Deséchalo! ¡Es mi vida, es mi amor el que aparece!… Habla… más nada se escucha; pero, ¿qué importa? ¡Hablan sus ojos; les responderé!…Soy demasiado atrevido. No es a mi a quien habla. Las más resplandecientes estrellas de todo el cielo, teniendo algún quehacer ruegan a sus ojos que brillen en sus esferas hasta su retorno. ¿Y si los ojos de ella estuvieran en el firmamento y las estrellas en su rostro? ¡El fulgor de sus mejillas avergonzaría a esos astros, como la luz del día a la de una lámpara! ¡Sus ojos lanzarían desde la bóveda celestial unos rayos tan claros a través de la región etérea, que cantarían las aves creyendo llegada la aurora!… ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Mirad cómo apoya en su mano la mejilla! ¡Oh! ¡Quién fuera guante de esa mano para poder tocar esa mejilla!
Julieta:- ¡Ay de mí!
Romeo:- Habla. ¡Oh! ¡Habla otra vez ángel resplandeciente!… Porque esta noche apareces tan esplendorosa sobre mi cabeza como un alado mensajero celeste ante los ojos extáticos y maravillados de los mortales, que se inclinan hacia atrás para verle, cuando él cabalga sobre las tardas perezosas nubes y navega en el seno del aire.
Julieta:- ¡Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y rehúsa tu nombre; o, si no quieres, júrame tan sólo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.
Romeo:- (Aparte) ¿Continuaré oyéndola, o le hablo ahora?
Julieta:- ¡Sólo tu nombre es mi enemigo! ¡Porque tú eres tú mismo, seas o no Montesco! ¿Qué es Montesco? No es ni mano, ni pie, ni brazo, ni rostro, ni parte alguna que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro nombre! ¿Qué hay en un nombre? ¡Lo que llamamos rosa exhalaría el mismo grato perfume con cualquiera otra denominación! De igual modo Romeo, aunque Romeo no se llamara, conservaría sin este título las raras perfecciones que atesora. ¡Romeo, rechaza tu nombre; y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti, tómame a mí toda entera!
Romeo:- Te tomo la palabra. Llámame sólo “amor mío” y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!