Luego de unos minutos de permanecer en la cama observando el techo de la habitación esperando que se ordenen sus pensamientos intentó lentamente apoyarse sobre sus codos... intentó... en vano.
Por más que su cerebro daba la orden a sus extremidades superiores estas no respondían, yacían fláccidas a los costados de su cuerpo, inertes. A su vez las piernas tampoco parecían formar parte de su cuerpo, encontrándose sin tonicidad muscular alguna.
Dirigió su mirada hacia la puerta entrecerrada, donde vió a una persona a medio vestir que llevaba una jeringa en la mano derecha. Le pareció recordar sus facciones de algún sitio pero no podía asegurarlo, tan embotados se encontraban sus sentidos.
Un "ya despertó" susurrado -pero no lo suficiente para evitar ser escuchado- y el acercarse de esta persona con pisadas pesadas que hacían crujir el suelo de madera lo inquietaron sobremanera. Se miraron a los ojos unos instantes antes de recibir la inyección . Intentó gritar pero era inútil, nada detendría el ingresar del contenido a su torrente sanguíneo, sintiendo con dolor el avanzar del líquido en su cuerpo. Le faltaba el aire, se ahogaba...
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Alguien lo golpeaba en su hombro, primero suave y luego fuertemente.

-Disculpe que lo despierte, pero ya llegamos. El recorrido termina acá.
Soñoliento e intranquilo, se dirigió lentamente a la escalera del colectivo.
-Muchas gracias. Le agradeceré si coloca la rampa- respondió. "
